25 marzo 2017

Begoña Abad,






Anduvo pidiendo en todos los países…

Anduvo pidiendo en todos los países,

tenía hambre y frío.

Acabó vistiéndose con una gran bandera

y comiéndose el mástil.

Fue detenido, naturalmente

y en el calabozo, por fin, le sirvieron sopa

y le dieron una manta.




Imágen de: enchodebacon

Uberto Stabile,




Trece pruebas de amor y un vampiro



Tiene la piel sedienta, tiembla caundo me mira y es consciente de su




ridículo mientras habla sin decir lo que pasa.


Intentará que yo le abandone con tal de no reconocer que su amor ha muerto.


Cuando mira el paisaje en el que yo habito, tan sólo alcanza a ver una roca desierta en mitad del océano.


Tiene tanto miedo a su inocencia que se declaría culpable de cualquier crimen que no hubiera cometido.


Lo más hermoso y humano que posee, es su propio miedo a parecer

tan frágil como en realidad es.


Siempre que me llama es para decirme adiós, y cada vez que

tenemos que separarnos llora como un niño desconsolado.


Vivimos lo mejor de nuestras vidas en un momento, nos hacemos


eternos en un instante, y el mundo nos parece un planeta lejano,


cuando abrazados somos dueños de nuestro fugaz destino.


Ese amor secreto, prohibido, imposible, en su locura, su fe ciega, es

más puro e intenso que todo el amor que puedan acumular las


caricias de una vida compartida.


Ninguna sombra ha brillado tanto como la sombra en la que, por


amor, he sido confinada.


Tiene sus ojos las palabras justas.


Si él habla de amor lo haría sin nombrar el amor, a una mujer esa


palabra no le duele pronunciarla.


Sé que no es azul el mar cuando se encierra en un vaso de cristal,


que la luna no siempre es blanca, ni la luz de las estrellas eterna, y


aún así prefiero creerte; sus mentiras no son menos ciertas y hacen


más hermoso este infierno.


Como el viento que precede a la tormenta y agita las finas acacias,


como el intenso olor de la tierra mojada, como un barco a la deriva,


así es mi amor. El deseo que me conmueve.


el vampiro:


Quién pudiera contigo llorar esta pasión, empuñar una lágrima y


disparar sobre Dios.


Foto de : Model Stefan Erik

Javier Sànchez Duràn






Melancolías..
Sobre el desierto gris de la marisma
se levanta una nube de flamencos.
El viento se sacude los algodones vacíos de la tarde
mientras se abre lentamente

el rojo quirófano del cielo.
Ando yo preso de melancolías,
añoranzas de un fresco tiempo ya pretérito.
Acaricia el mar las arenas,
pian, van y vienen con vuelos frenéticos
los ostreros.
Ensangrentado el horizonte
devora los últimos atomos de luz.
Y mi espíritu se apaga con ellos.
Es la llama de la vida
en sus débiles instantes
que ensaya un vuelo definitivo
hacia lo eterno...
Sentado en la cresta de la duna
callo y contemplo.
El rumor templado de las olas
y el graznido colérico de las gaviotas
ponen música,
música necesaria a este momento.




24 marzo 2017

Mayte Salguero




No hay mayor orgullo
que mi nombre entre tus labios,
el poema al pronunciarlo,
mi sangre en tu susurro.
Nazco a la vida del tuyo,
tan latente y fuerte
amándote hasta la muerte
más allá de todo punto.

No hay mayor poema
que el suspiro y su anchura,
sea sol, o sea lluvia,
en la cavidad de las venas.
Sentir como serpentea
toda la vida de a dos
que nos ha dado el amor
y a ambos nos regenta.

No hay mayor sentir
que existirte alma adentro,
congeniar con el cielo
donde te sabes feliz,
serte y volverte a venir
aquí, donde nos llegamos,
donde tropieza el te amo
y nos vuelve a reunir.



Eduardo Galeano






Los nadies



Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.








María Del Pilar Gorricho Del Castillo







Estar a solas conmigo,
en este cuarto
donde los muebles chirrían
llamando al bosque del cual fueron talados.
A solas conmigo,
animal herido, bestia ingrata
suplicando a esta noche
que no duela demasiado.




MIGUEL ÁNGEL YUSTA





Esta noche.

Te quería decir en esta noche
cuando ya nadie habita en la distancia
y dormidos los pájaros
es el silencio dueño de las vidas.
Te quería decir, y te lo digo,
aunque a veces me corte las palabras
el saber que tu oído las escucha
y tus ojos las miran,
que esta tarde cuando volvía a casa,
tan silencioso y solo,
mientras sobrevolaba el pensamiento
utópicos lugares,
de pronto, te me has aparecido
con tus ojos profundos
y tus manos repletas de caricias,
abierta la sonrisa,
piernas de adolescente, apresuradas
por llegar a mis brazos
y rodearme fuerte con los tuyos.
Tu cabello jugando con el viento,
extendidas las manos en el aire,
presentidas caricias.
Venías, llegabas y te quedabas...
Entonces he sentido que la tarde
se llenaba de luces
y que toda la gente sonreía.
Que aún era hermoso el mundo
y los taxis, las casas, los semáforos.
Que las tiendas, las calles , las aceras
se llenaban de luces de repente
e íbamos del brazo, felices como niños.
Pero esta tarde no has aparecido.

Por eso te lo digo,
que te he echado de menos en las horas
que otro día mataban poco a poco.
Y aunque al subir a casa
ha sonado el teléfono y me has dicho te quiero
por un momento, amor, por un momento,
las luces se apagaron en mi alma...
Por eso te repito,
pero tal vez callarme debería,
que cada tarde, amor, que cada tarde,
me dejes que la acabe entre tus brazos.

(De Amar y callar)





23 marzo 2017

Anamaria Mayol







DESOBEDIENCIAS


Romper la línea que divide
el abismo y el cielo
caer fuera de mí
alterar el orden establecido
y estallar en tu cuerpo

Tomás Soler Borja







Dibujar palomas que vuelen
a poco más se aspira
cuando se abren las manos
al cielo limpio de la mañana.

Parece nuevo este día
habrá que emplearse a fondo
yo solo busco envejecer al tiempo
con palabras y hechos.

Y llegar a la noche
satisfecho del surco y la huella
que obran mi rostro




Loli González Vázquez






Errantes    

Ellos caminan por el costado oscuro de la luna.
Sus ojos son como hojas encendidas
que tiemblan aferradas a su tallo.

Vagan perdidos entre escombros y fuego mudo
dando vueltas y más vueltas
a esta noria imparable
de vida y muerte.

Avanzan ciegos,
sin luz ni hueco donde cobijarse,
sin mochila donde guarecer sus sueños.
Sus labios están sellados
por la soledad y el miedo.

Cuanto me gustaría derribar fronteras,
tender puentes libres de malezas
por donde crezca la hierba y el trigo.

Hoy, necesito vencer al desaliento
y pido a los que sufren,
que dejen atrás la tierra envuelta en humo
y que sean pacientes con la vida.

¡Mirad con ojos de niño
a la aurora y las estrellas,
y la paz que lleváis albergada en el alma,
de paso a la esperanza!





20 marzo 2017

Leonard Cohen





Me gustaría leer
uno de los poemas
que me arrastraron a la poesía.
No recuerdo ni una sola línea,
ni siquiera sé dónde buscar.
Lo mismo
me ha pasado con el dinero,
las mujeres y las charlas a última hora de la tarde.
Dónde están los poemas
que me alejaron
de todo lo que amaba
para llegar a donde estoy
desnudo con la idea de encontrarte.




Sofía Kreimis.






Eres mar y soy sonido
del aliento de las olas.
Déjame soñar,
reír y despertar
en tus orillas.






Marwan










Propuesta para reducir la ansiedad

¿ Y si en lugar de querernos tanto
probamos a querernos bien?

19 marzo 2017

Katy Parra









COMA IDÍLICO








No maldigas el tiempo que perdiste
conquistando mi alma
y otras cosas.
¿Aún deseas que te diga
lo que quieres oír?
Sírveme otra cerveza,
arráncame la ropa con los dientes
y destroza a pedradas
el castillo de arena y cicatrices
que a diario restauras
en alguna bahía de mi olvido.


Zhao ZhenYan - 01Ilustración de Zhao ZhenYan

Ana García Briones








Las puestas
de soles,
las caricias
y las risas incontroladas
son
oasis
reservados
a
los
afortunados
del
universo.


De : Partos de luz

Antonio de Padua Diaz,










Cuando el sol inunda las entradas de mi casa
sé que estás a mi lado
porque tu piel de él forma parte,
hueles a papeleria antigua,de otros tiempos,
a lápiz de madera y grafito,
en tu alma ecológica recoges a pobres diablos
y con mano izquierda lirios azules,
besas a los amigos con tu boca poderosa
y a los hombres,con la mirada.
Siempre creo que formaste parte de mi vida
y jamás te he vivido,
como naúfrago solitario te espero
agarrado a la madera de lo poco que me queda:
unos cuantos poemas,cinco corbatas y mis libros preferidos,
no sé si existes tú,isla María,
en mis versos o en mi deseo,
pero hoy tu nombre se hace agua en mi boca
y a diario lo pronuncio,
volver a soñar con imposibles a tu lado,
pasear por las ciudades enlazados
y que en los hoteles nos conozcan por señores amor,
si algún dia te puede la nostalgia
en el borde del mar búscame,
siempre te espero en la arena,allí donde nace el infinito.

Ana Luna Oscura









Durante muchos años el recuerdo de aquel verano acompañó algunas de mis noches. En mis sueños, la veía de nuevo a través de aquellas ventanas que al atardecer siempre dejaba desnudas.
Como si se tratara de un ritual, yo aguardaba impaciente el momento en el que una vieja melodía ponía fin al silencio tedioso de aquellas horas interminables y daba comienzo al mejor momento del día, aquél que invitaba a sentir esa brisa que acompaña los crespúsculos.
Mientras escuchaba aquella música, escondido tras las cortinas de mi habitación, esperaba ansioso verla aparecer con aquel camisón de satén rojo que dibujaba a la perfección su hermoso contorno.
A veces tenía la suerte de que algún tirante resbalase por su hombro mostrando parte de aquellos senos tan llenos de vida y los latidos de mi corazón, inquietos, herían mi pecho, mortificando aquel desvelo.
Y la brisa ondeando suavemente aquella tela…
Y su larga cabellera negra…
¿Quién no hubiera deseado acariciarla?
Me convertía en viento, fundiéndome con él, convirtiéndole en mi aliado, cuando por fin se acercaba aún más a la ventana y levantaba con sus manos suaves aquella melena.
Cuántas veces en mi juventud ansié besar aquel cuello, aquel cuerpo que parecía encerrar un misterio lleno de excitación. Entonces me preguntaba cuándo llegaría por fin el sosiego, pero cada tarde aquella brisa maldita hacía de nuevo su aparición. Hasta que un verano ella no regresó.
Me costó muchos años encontrar aquel disco, pero cuando lo escuché de nuevo tratando de apaciguar mi memoria, tratando de hacerla de nuevo mía, descubrí que hay misterios que nunca se pueden descifrar…

18 marzo 2017

Estela Rengel






Ella es escarcha:
cae sobre ti suave,
silenciosa,
azul.
Tan azul que congela
sin que te des cuenta
todos los momentos vividos a su lado
y hace que ese color deje de ser triste
al destrozarte visualmente
la sinestesia.
Ella es
como las flores rosas que a veces
explotan a los lados de la carretera:
un bálsamo
para los ojos maltratados
por tanta muerte y alquitrán.
Es una mujer bombilla:
da calor a tus ideas,
las mima
y con solo acercarse
ilumina
el camino que tus ojos
han de recorrer.
No tiene nunca mariposas en su estómago:
las puso todas en sus caderas
para moverse
levemente
por el mundo
a pesar de ser capaz
de desatar torbellinos
a golpe de parpadeo.
Ella revoluciona mi sur
cuando me saca a bailar
y tiene siempre a mano
las agujas
que apuntan a todos los nortes

que a mí me faltan.

Angel González






Entonces
    Entonces,
    En los atardeceres de verano,
    El viento
    Traía desde el campo hasta mi calle
    Un inestable olor a establo
    Y a hierba susurrante como un río
    Que entraba con su canto y con su aroma
    En las riberas pálidas del sueño.

    Ecos remotos,
    Sones desprendidos
    De aquel rumor,
    Hilos de una esperanza
    Poco a poco deshecha,
    Se apagan dulcemente en la distancia:
    Ya ayer va susurrante como un río
    Llevando lo soñado aguas abajo,
    Hacia la blanca orilla del olvido. 


Monica Mera







Llueve y no llueve
moja y no moja
pero persiste. gotea, perfora,
da chuchos de frío y demora,
detiene y salpica y molesta,
la lluvia es persistente
como.la palabra
un arma letal,
tantas veces bendita
como molesta,
las lluvias de palabras
de los que por no entender
dicen, o por no pensar
repiten,
opinan las bocas
como la tormenta
todo lo cubren y lo.llevan
Y sucede como un fenómeno
Atmosférico asi de imprevisto
Aguas y dichos inesperados
mojan y mojan
en el lugar menos pensado.