09 diciembre 2016

Joan Manuel Serra y Aute , DE ALGUNA MANERA.

- Andrea Farchetto










Tatùa su cuerpo
le pone
a cada parche,
un poema.
Nadie imagina
lo que cada trazo
del artista
grita.

Pepa Martínez Márquez





La mesa sin recoger,
los zapatos en medio del salón,
el cenicero lleno,
los ladridos de los perros,
la asfixia de la ausencia
y el amargo olor del miedo.
El lavado centrifuga
y todo queda adentro,
los platos y los zapatos,
las colillas y los perros,
la asfixia, el olor amargo
y la celda de los miedos.
Y en el ruido frenético
de un lavado intenso,
el susurro de una nana
estalló dentro del pecho.


08 diciembre 2016

Agustín García Calvo- España

LIBRE TE QUIERO








LIBRE TE QUIERO

Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña,
pero no mía.

Grande te quiero
como monte preñado
de primavera,
pero no mía.

Buena te quiero
como pan que no sabe
su masa buena,
pero no mía.

Alta te quiero
como chopo que al cielo
se despereza,
pero no mía.

Blanca te quiero
como flor de azahares
sobre la tierra,
pero no mía.

Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.









Antonio Gamoneda






Ví lavandas sumergidas en un cuenco de llanto y la visión ardió en mí.



Más allá de la lluvia ví serpientes enfermas -bellas en sus úlceras transparentes-, frutos amenazados por espinas y sombras, hierbas excitadas por el rocío. Ví un ruiseñor agonizante y su garganta llena de luz.
Estoy soñando la existencia y es un jardín torturado. Ante mí pasan madres encanecidas en el vértigo.
Mi pensamiento es anterior a la eternidad pero no hay eternidad. He gastado mi juventud ante una tumba vacía, me he extenuado en preguntas que aún percuten en mí como un caballo que galopase tristemente en la memoria.
Aún giro dentro de mí mismo aunque sé que voy a caer en el frío de mi propio corazón.
Así es la vejez: claridad sin descanso.



Maria Paz Martínez Gamboa

Como beso soy ... en ti












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como beso soy en ti
una llama, longitudinal y húmeda,
sutil hormona zurcidora de tejido enfermo
broquel antepuesto a la deserción de los sueños
inmunizante a la tristeza en horas permeables de afonía
beso circular adherente con mil bocas y labios bermellones
barítonos en los oídos de tu piel, receptora al tintineo de la voz
que emigra de la entraña de mi carne para horadar en la salmuera
acuosa de tu fibra. Beso con sabor a fruta madura, de néctar dulce,
insulinas de montañas regadas por los pétalos febriles de mis rosas,
paradigma del sentir extremo, en horas viudas de la luz, en bostezos
de la piel que se abre sin medida para albergar la saliva del placer, ella
la que se vuelve pentagrama en mis conciertos, acordes para lenguas
binarias del amor y verbo dilatado sobre esa estera bruñida con miel.
¡Si, como un beso soy en ti!, jugoso y profundo, reservada cosecha
para el tiempo perfecto, ni un antes, ni un después, el ahora llegó
encendiendo fanales en la oscuridad de nuestras desdichas
y soslayando la umbría tristeza que aún se aferra literal
a las lindes de tus pestañas y a los bordes de mi ser.
Soy beso circular, oval o elíptico, emigrantes
puntos sucesivos, cadenas de signos
en los renglones de tu ser.
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07 diciembre 2016

Teresa Torres.





HECHIZO

Cuando te sitúas en este laberinto
con tanta naturalidad
y una y otra vez aflora el hechizo
y la luz,
me dejas tantas razones por las que
esperarte de nuevo que…
desaparecen todos los abismos.

En apenas unos segundos
tu mirada azul
me sonríe
me besa
se conjuga con tu boca
y el miedo se derrumba
como el destino en las manos
como el desierto en tus palabras
como este silencio que nos observa.






Octavio Paz


Central Park



    Verdes y negras espesuras, parajes pelados,
    río vegetal en sí mismo anudado:
    entre plomizos edificios transcurre sin moverse
    y allá, donde la misma luz se vuelve duda
    y la piedra quiere ser sombra, se disipa.
    Don´t cross Central Park at night.

    Cae el día, la noche se enciende,
    Alechinsky traza un rectángulo imantado,
    trampa de líneas, corral de tinta:
    adentro hay una bestia caída,
    dos ojos y una rabia enroscada.
    Don’t cross Central Park at night.

    No hay puertas de entrada y salida,
    encerrada en un anillo de luz
    la bestia de yerba duerme con los ojos abiertos,
    la luna desentierra navajas,
    el agua de la sombra se ha vuelto un fuego verde.
    Don’t cross Central Park at night.

    El espejo es de piedra y la piedra ya es sombra,
    hay dos ojos del color de la cólera,
    un anillo de frío, un cinturón de sangre,
    hay el viento que esparce los reflejos



    de Alicia desmembrada en el estanque.
    Don’t cross Central Park at night.

    Abre los ojos: ya estás adentro de ti mismo,
    en un barco de monosílabos navegas
    por el estanque-espejo y desembarcas
    en el muelle de Cobra: es un taxi amarillo
    que te lleva al país de las llamas
    a través del Central Park en la noche.

Carmen Martagón ©





Perder la voz


Escribir en papeles la rabia, el temor,
el desamparo sentido tras el robo,
la pena contenida que te ahoga,
el silencio del entorno,
desgarrado silencio.

La mano en la espalda que te empuja
te hace sentir pinchazos de alfileres,
miras con vértigo alrededor
y no ves de dónde viene la punzada,
sólo sabes del dolor.

No se secan las lágrimas
como no se seca el río en el verano,
siguen ahí, horadando la carne,
escondidas de miradas ajenas
que no entienden tus dudas, tu abandono, tu nada.

Te levantas y vuelven a tí las sacudidas,
no hay asidero que sostenga
el terremoto cruel de los cuarenta
y te levantas y caes
y no te quedan manos para asirte,
quedaron ocupadas, sin saberlo,
en otros menesteres ajenos.

Ya levantada,
con más rabia contenida que con miedo,
tomas papel y lápiz
y no sale de tí ni una palabra...







C

06 diciembre 2016

Fernando Beltrán,



Mi madre me enseñó a hacer trampas.

Trampas para perder.

Ganar era tan fácil que lloraba por la noche
y no podía conciliar el sueño.

Cogidos de la mano me calmaba
relatándome historias que sucedieron luego.

La culpa fue mía,

madre me preguntaba
si las quería reales o inventadas
y yo pedía siempre que le hubieran
sucedido a ella.

Y casi sin quererlo
una noche mi madre inventó la realidad.

Rafael Luna Garcia





Desnudo
ante las estrellas
muerdo mis recuerdos
y se esparcen distraídos
mis sentimientos.
Detengo
ante el firmamento
el momento absoluto
dónde nada se confunde
dónde todo encaja.
Sostengo
ante la Luna Llena
mi corazón dilatado
henchido de linaje
adormecido.
Sentado
ante el Universo
revivo
pedazos soñados
de una vida.
Solo
ante las estrellas
me siento afortunado
de amar
y ser amado.



Carmen Castejón Cabeceira




No creemos en nada inmaterial,
nos hemos entregado al consumismo.
Existe claramente una cierta competencia
entre todos nosotros
que no nos sacia nunca.
El aire está viciado ,nuestras adquisiciones
tienen que ser mas caras que las de los vecinos
y eso que meamos en el mismo agujero
y nos creemos dioses aún así,
no damos importancia a las suturas.
Como todo mortal llevamos cosido el cuerpo,
pues nos mandan metralla a cada paso.
Los hombres nos hemos olvidado de ser hombres
ahora deben lavarnos con lejía,
blanquear bien los órganos,
restregar mucho el fondo de la sangre
y quitarnos el complejo de inferioridad,
para llenar las cabezas de pájaros.
Esto es muy necesario libertar al destino,
que Manhattan no sea el paraíso deseado,
que juguemos con chapas de cerveza,
y África no sea ese maldito infierno
roído por su hambre y por sus ablaciones
Que no queramos nunca mirar hacia otro lado.
Escuchemos las voces y corramos a ellas,
poniendo del revés el corazón.






La imagen puede contener: pájaro y una o varias personas



05 diciembre 2016

Gabriel Garcia Marquez






Si alguien llama a tu puerta,

amiga mía,
y algo en tu sangre late y no reposa
y en su tallo de agua, temblorosa,
la fuente es una líquida armonía.
Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa
y por la rosa se desangra el día.
Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aún crees en el dolor y en la poesía.
Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.

Manuel Infante Escudero






El fuego de mi pasión,
se enciende
junto a ti,
se apaga en tu ausencia
tornándose hielo,
escarcha que mata a la vida.
Soy un accidente natural
que muta a tu antojo:
volcán o iceberg,
raíz de tu vida,
eco que nace en tu palabra.
Déjame posar
las yemas de mis dedos,
en donde duermen
tus sentimientos
para sentir ...
el latido de tus versos.




Laura Villanueva





 Vapor de un lienzo de Matisse

DANZAN uvas de lluvia en la iluminación natural de Pompeya.
Un grito de ojos verdes abandona su cueva
y se dirige al movimiento callado de las nubes.

¿En qué flor muere el mar cuando tus labios evitan el infinito?
¿El sol es un intento de huída del calor del planeta,
un refugio anegado de amarilla hiedra?

Tus manos flotan en un globo hermético de sueños.
Yo juego a que mi vida nace en la extraña voz
de tu ombligo.
Las rosas de mis hombros esperan delicada poda.
Cuento los sobresaltos de tu cintura
cada vez que te muerdo.
Olas rojas rompen aceleradas en una orilla redonda.

¿Es posible dejar huellas en alambres de arena, delgada onda que sostiene el futuro retroactivo de mi existencia?

¿Y si amanece
y tu cuello respira en mis dedos 
y la luz se vuelve volcán en la ventana abierta
y el mundo se desplaza horizontal debajo de tus pies
y yo miro el aire para atrapar espejos vacíos 
y la música del lago florecido suena en los besos del agua
y la luna se reduce a gota de sangre circulante
y la estrella fugaz por fin se posa
y una lágrima de tierra vuelve a su escondrijo
y tú me llamas amor con el sonido de tu nombre
y el universo es una fresa madura
en el que nuestros cuerpos se hunden juntos
y las algas blancas de tu latido acarician mis senos?

DANZAN rayos de algodón dentro de mi pensamiento.
Se fugan las hojas vivas a un país sin otoño
donde el suelo es crecida paz suave
y los peces suben a trepar trenzados árboles azules.

¿Tu piel es la respuesta de todas las alas,
el lugar humano al que emigran ángeles, aves y esporas?

¿Y si anochece y tu aliento
es vapor de un lienzo de Matisse
uniendo tu boca y mi boca?

04 diciembre 2016

Leopoldo María Panero






Infierno y paraíso
                                            «allá estará también la castañera
                                                                                     de ocho pares,
       y el humo de los céntimos, y el vaho en los bolsillos»
                             Leopoldo Panero "Escrito a cada instante"

       Pero no sólo los mendigos, padre, van al paraíso
       van también aquellos que aun más asco dan
también estos mendigos del ser que acezan
a la puerta del manicomio
esas caricaturas humanas, tal como esta
que Alicia se piensa en el
                                            jardín no
                      humano de las flores
     y quisiera destruir el universo
     porque si hay algún monstruo, éste es la desgracia
     y la única injusticia que existe es la injusticia evidente
     y si hay alguna moral, ésta es la moral del desastre.

"Guarida de un animal" 




Francisco Javier Rodriguez Lopez






NUNCA LO CONTÉ



Nunca conté
los "te quiero”, que te daba
los días que fueron
nunca los conté
conté los minutos
que para verte quedaban
y ahora, me di cuenta
que nunca te lo conté.




@utor: Fco Cno d. Esperanza




Carmen Maroto




El agua me subió hasta los ojos.
Olvidé los nombres y los teléfonos,
los recuerdos y las direcciones.
Olvidé los tiempos y los propósitos.
Olvidé los recuerdos y las pasiones.
Todo naufragó.
Menos tú.





03 diciembre 2016

Abderrahman El Fathi,




Me asustó el vuelo de la cortina


Y me alegré de su huida.


No se si adquirió vida propia


Esa tela transparente, anaranjada,


Atraída por el levante


O sus ansias de volar.


Siempre creí que la perdería,


La cortina de mis sueños


La rescaté de su particular vuelo,


Porque mis dineros me costó.


Recuerdo que huía desesperadamente.


Isabel Miguel






 MIRADAS


Más allá de tu cuerpo, tu mirada
como un sedal de luz se me prendía
atrapando mi ser y lo atraía
siendo presa por ti, así acotada.

Más allá de tu cuerpo, tu mirada
despojaba de mí cuanto sentía,
desnudo mi interior a ti emergía
y era sexo en sazón a tu llamada.

Ahora soy viva llama cuando miras
mis ojos que te miran y te abrasan;
vivo el soplo de aire en que suspiras,

el goce en que los cuerpos se acompasan
y el vértigo febril en que me giras
mientras tus ojos por los míos pasan.