15 diciembre 2017

Silvia Díaz






Poema de noches extrañas, de las que te encierran en el cuarto
... y no importa lo que pase.



Formas de la noche.

Vete y no me robes la almohada
déjate la hombría en la puerta
y no vuelvas
y si acaso
vuelve desnudo
o vuelve como un árbol
o como leyenda.
El tiempo del consuelo se ha derribado
mejor lo dejamos para otra noche
en la que encuentre ganas de llorar a tu lado.
Para qué tentar a la suerte
y que nos arropen los gritos
y un mal destino.
Deja a este corazón anclado en su cuarto
vete y crece con la luz de fuera
y no vuelvas
y si vuelves, trae las copas llenas.






14 diciembre 2017

Raquel Lanseros






LA CADENA


Me pregunto por qué desde la tierra
la masa de las aguas parece un solo bloque.
Un único sustento incontrastado
una roca que es toda la roqueda
un avenir de lejos uniforme
un alarido llano de membranas
sin desgaste ni lámina ni grieta.

Me pregunto por qué, cuando me acerco,
las aguas se dividen, se complacen
en enseñar sus rostros diferentes
en cada espuma cresta de rocío
en las calzadas líquidas que rugen.

Bajo este mismo efecto,
en la distancia la muerte es toda una
un símbolo cohesivo
un monolito.
Sin embargo de cerca, qué deprisa
se aprende a distinguir sus dimensiones
sus fúnebres volúmenes
su rutina
su querencia en lo ajeno y lo propio
hasta ver nuestra imagen en sus aguas.




Roberto Juarroz






Hemos amado juntos tantas cosas...



Hemos amado juntos tantas cosas
que es difícil amarlas separados.
Parece que se hubieran alejado de pronto
o que el amor fuera una hormiga
escalando los declives del cielo.

Hemos vivido juntos tanto abismo
que sin ti todo parece superficie,
órbita de simulacros que resbalan,
tensión sin extensiones,
vigilancia de cuerpos sin presencia.

Hemos perdido juntos tanta nada
que el hábito persiste y se da vuelta
y ahora todo es ganancia de la nada.
El tiempo se convierte en antitiempo
porque ya no lo piensas.

Hemos callado y hablado tanto juntos
que hasta callar y hablar son dos traiciones,
dos sustancias sin justificación,
dos sustitutos.

Lo hemos buscado todo,
lo hemos hallado todo,
lo hemos dejado todo.


Únicamente no nos dieron tiempo
para encontrar el ojo de tu muerte,
aunque fuera también para dejarlo.



José Cercas Domínguez




SIGUE CAMINANDO


En estos días del acero, no te detengas,
parte desde todos los labios del mundo,
perfila los cauces de las lágrimas,
surge de los vientres de todas las madres,
besa la frente de todos los padres
y ven al aire como se viene a la vida.
Cruza el puente, atraviesa lagos y montañas,
surca los mares y ven llanto a dentro,
calma esta sed de hombre, esta pena.

Tus ojos en una mirada, no los detengas,
tampoco detengas la palabra de tus entrañas en un vocablo
pues no hay calles que lloren sílabas,
ni rosas que bajen de los balcones abiertos buscando un poema.
¡Ay, amor mío!, sigue, recorre mi cintura, no te detengas;
danza, vence a los fríos relojes del tiempo
y llora en las aceras de este abandono.

Si tú te detienes, juro que se detendrá mi ausencia,
los ojos no miraran otros ojos nacientes
ni el beso tomará el camino de otro beso.

Si tú te detienes,
juro que quemaré el tálamo donde hundiste tu boca,
retomaré del surco la mano de la escritura
y el hombre, a fuerza de existir,
será más hombre todavía.

¡Ven, amor mío!,
abrázame en el corazón
e inmortaliza tu voz en mi lenguaje.



Miguel Angel Pérez Cordero





SER AMADO


Me he llevado todos los pitidos
por estar evocándote
en los semáforos en rojo
que ya cambiaron a verde.
Se me han colado en la caja del súper
infinidad de personas
mientras te estaba
pensando ensimismado.
En la consulta del médico
siempre se me pasa el turno
porque no oigo mi nombre,
debido al sonido envolvente
que hacen mis recuerdos de ti.
Todo para llegar a la conclusión
de que ser amado es...
existir también dentro de otra vida,
existes en mí.



AL-M.A.

13 diciembre 2017

Amalia Bautista






Luz del mediodía


 
Ni tu nombre ni el mío son gran cosa,
sólo unas cuantas letras, un dibujo
si los vemos escritos, un sonido
si alguien pronuncia juntas esas letras.
 
Por eso no comprendo muy bien lo que me pasa,
por qué tiemblo o me asombro,
por qué sonrío o me impaciento,
por qué hago tonterías o me pongo tan triste
si me salen al paso las letras de tu nombre.
 
Ni siquiera es preciso que te nombren a ti,
siempre nombran la luz del mediodía,
la fruta, el paraíso
antes de la expulsión.

(C) Daniel Chiprian




¿Qué me queda hoy de ti?
Un recuerdo de aquella sonrisa radiante,
de aquellos ojos luminosos,
de aquellos labios fríos,
de aquellas manos bellas...
Todo, y a la vez, nada.
¿Qué me queda?
Una dulce y a la vez vana
ilusión...
Un dulce recuerdo de aquella niña
que se alzaba hacia el cielo.
¿Qué me queda?
Pregunto a mi alma herida.
¿Qué me queda?
¿El recuerdo? ¿Una ilusión? ¿Esperanza?
Y todo esto, ¿qué es, qué es?
¿Será tristeza, será locura o... quizás
melancolía?
¡Ah!... Es nada porque todo es locura.

(C) Daniel Chiprian
La luz de noviembre 

12 diciembre 2017

Elízabeth Carranza





LA LLAVE

Quién tiene la llave
que abra los confines
del tercer cielo,
cansada ya voy
de las mismas puertas
que no conducen a nada.
He agotado los silencios,
las flores y los besos;
he cantado a las piedras
del camino y su adusto rostro
permanece igual.
Le he escrito cartas de amor
al bullicioso viento
al escurridizo tiempo
al imponente mar
a la solitaria luna
a las hormigas
las ranas
las bocas rojas
y un enjambre de circunstancias
no más que guardan silencio.
Y jamás olvidé escribirle a la nada que hoy lo llena todo.
Dónde está la llave
de los secretos
la que guarda la alquimia
de unos besos?
la que convierte una mirada
en sueños de amor eterno?




Brenda Lopez Soler






todos somos la vida
abierta
como una verdad sin artificios

de nada nos servirá
si nos engañamos
sólo con lo que nos gusta o imaginamos
o simplemente con lo que queremos
como si fuéramos niños eternos

podremos jugar siempre
y crearnos como si fueramos la fé necesaria

podremos soñar siempre
y resistir un día más

hasta llegar al único horizonte
que jamás será definitivo

y es que amor
la vida es la verdad que somos.




MARUJA MALLO



Llevo unos días inquieta.
Acabo de enterarme de que estuve casada.
En la ficción, eso sí. Pero igualmente la cosa resulta preocupante.
Ya soy consciente de que en la realidad estoy casada, pero ¿en la ficción también?
Y eso sí me preocupa.
¿No se trataba de, en la ficción, escapar a la realidad, negarla o sublimarla o embrutecerla, pero salirse de su orbe...?
¡Ay!
¡Qué jeroglífico, lo de Literatura y Vida o Ficción y Realidad! 




11 diciembre 2017

Rebekka Bakken - Powder Room Collapse

Germán Terrón







Las prisas no son buenas,
por eso es bueno detenerse en el beso
y saborearlo,
porque un beso, bien merece
la parada de cualquier reloj.




San Galisan








Humo detrás del cristal
Pienso que echaré de menos, mañana, cada mañana, el resto de mis mañanas, el sonido de tus pasos junto a los míos…
Hasta ayer, aceleraba mis horas para encontrar la mirada de unos ojos que se anunciaban desbordando ternura.
Así amanecían mis días, con la esperanza del encuentro. Sabiéndote, todo tenía otro color.
Ahora esa sonrisa que abraza, no me acompañará a traspasar la línea que separa este mundo y el que tú ceñías a mi cintura. Lo haré sola, como me enseñaste.
–No temas nada –me decías– cierra tus ojos y siente. Adelanta un paso y adéntrate. Estarás a salvo; allí te encontraré.
Te hubiese hablado de esta ausencia y del deseo de que no cambiasen nuestras vidas, pero entonces en tu rostro se hubiese reflejado la tristeza. No teníamos tiempo para eso.
Llueve. El paraguas solo cubre mi cuerpo y el aroma de una evocación… Ahora no sé precisar cuando la costumbre se hizo deseo.
Hoy solo me duele dejar atrás tu compañía. Los toques fortuitos, esas risas cómplices, la voz que narra, que cuenta, que desvela… la respiración entrecortada.
¡Qué fácil es acostumbrarse a lo bueno y qué triste regresar a la realidad!
Mis lágrimas apenas me dejan ver cómo te vuelves humo tras el cristal…


Ana García Briones






A los niños de miradas apagadas que sufren la guerra,
el hambre y el exilio.


Dame tus manos
y siente mis dedos
como una reacción fluorescente.
Voy a sembrar en tu piel
para regresarte a la vida.


Violines sin música 



Félix Gala Pastor



Félix Gala Pastor


Algo está sucediendo en nuestro mundo

Ya mi pluma se niega a describir
todo lo que mis ojos están viendo,
su tinta ya no es tinta, sino sangre
que vierte al movimiento de mi mano.
Si lo que ocurre es justo, se pregunta,
mas no hay repuesta alguna.


de ruinas quejumbrosas,
de cascotes, de hierros retorcidos,
y de llantos y gritos desgarrados,
y de la sed y el hambre,
del hedor pestilente de la muerte...

Y la pluma que escribe, se pregunta:
¿Acaso están los dioses vengando afrentas viejas,
permitiendo a la Tierra estas masacres?
Terremotos, tsunamis y monzones,
desastres naturales y guerras fratricidas;
¿son estos sacrificios del agrado
de cruel divinidad?

Se pregunta mi pluma, y no hay respuesta...

Y ya no puede más...
También se ahoga.

10 diciembre 2017

Miguel Hernández

 ELEGÍA

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería).

 

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano. 
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas 
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento. 
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado. 
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida. 
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos. 
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo. 
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada. 
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta. 
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes. 
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte. 
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera 
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.


10 de enero de 1936


 

Belen Reyes







Salgo del portal de mi casa
Y ya es el extranjero.
Tengo un país que late
Libre , sin parlamento
Un idioma interior
Que solo yo lo entiendo
Y aquellos que me aman…

Mi bandera es un lienzo
Que sueña con paisajes
Trazos de luz, Os cuento
Catalanes, tenia
Quince años, y dentro
Un cárdena urna
Y un voto
Que era un verso
Yo quise ser yo misma
Herman Hesse en mi pecho
Su mágica consigna
-Tu alma es el mundo entero-.

Salgo del portal de mi casa
Y ya es el extranjero.





Alicia Calero Cervera






En la soledad,
las sábanas mantienen tu perfume.
El olor de tu recuerdo
impregnado está en mi retina
y el tacto de tu piel 
en mis labios.


Lilia Cenobia Ramírez Carrera

despedida inminente

I

Yo te nombro en el agua y en la tarde, en cada rincón de nuestra casa.

En el jardín han brotado recientes humedades
desde el contorno de las piedras nuevas.

Los silencios no tienen edad: se ocultan en los reportes de hospital, en las recetas médicas, en esa constante marca entre las cejas, en el árbol de mi niñez del que colgaba un columpio que se ha roto. 

II

Decir adiós es un instante doloroso que rompe la piel, una piedra en el fondo de nuestro mar. Se requiere perder la cordura y el apego, caminar por el arrepentimiento durante muchos años. Decir adiós es un infierno que desata un camino de hormigas en las manos. Solo una palabra y terminas de arder en una hoguera que ya no bañará la luna, pero sana el alma.


Despedirse no siempre es insensato: tiene un lado oscuro y uno claro. 

María José Gutiérrez Sánchez

 DIRÁN QUE HABLAMOS DE AMOR EN LUGAR DE CORDURA




(Dedicado al lugar donde habito o ,a cualquiera, que quiera darse por aludido)



Te necesito,
con lengua de fuego armado,
incorruptible,
sin puño cerrado,
ni mano alzada.
Digno de mí.

Te necesito,
cobijo de sueños,
sin distancias,
libre de engaños,
aljibe del agua del mañana.
Parte de mí.

Te necesito,
cavando tierra,
sembrando palabras.
Amplio de abrazo,
involucrado.
Pleno de mí.

Te necesito,
inteligente,
firme en la tierra,
ágil de vida,
sabio y grande,
Al lado de mí.

Te necesito,
ahora,
como nunca
te necesite antes.
Dentro de mí.